Legalizar kit solar autoinstalable es fundamental para que el sistema de autoconsumo eléctrico sea más seguro y más rentable. Si bien tener una instalación «clandestina» parece poco importante, podría evitar que recibas una compensación por el excedente de la energía que generen tus placas solares y te expone a problemas legales y económicos en caso de que haya algún accidente en tu domicilio.

En este artículo, te explicaremos en qué consiste el proceso de legalización de una instalación fotovoltaica y qué beneficios administrativos y legales te ofrece como usuario. Sigue leyendo y conoce la información que tenemos para ti.

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¿En qué consiste legalizar unas placas solares?

Legalizar placas solares es un procedimiento mediante el cual la Dirección General de Industria de la Comunidad Autónoma en la que vives certifica que tu instalación fotovoltaica cumple con las normativas técnicas y de seguridad vigentes, como el RD 244/2019 y el REBT.

El proceso se realiza en varios pasos y el primero es tener un Boletín Eléctrico o Certificado de Instalación Eléctrica (CIE). Este documento certifica que un instalador certificado ha comprobado que la instalación:

  • Tiene protecciones de corriente continua y alterna adecuadas para evitar incendios o electrocuciones.
  • Cumple con los estándares de red para no «contaminar» la señal eléctrica de la zona residencial.
  • Tiene estructuras sólidas y seguras, y tomas de tierra correctas.

Una vez que el Certificado de Instalación Eléctrica (CIE) está firmado, el instalador debe presentar el expediente de forma telemática en la Consejería de Industria de la Comunidad Autónoma. Por lo general, este expediente incluye una memoria técnica del diseño y un proyecto supervisado por un ingeniero si la instalación, por ejemplo, supera los 10 kW, siendo una instalación más compleja.

La Consejería de Industria de tu Comunidad Autónoma revisa la documentación y genera un documento sellado que le otorga validez legal a tu instalación de placas solares, lo que permite que tu domicilio pase de ser un consumidor estándar a una unidad de generación eléctrica legalmente reconocida.

Luego de que tu instalación eléctrica está certificada, los datos se vuelcan en el Registro Administrativo de Autoconsumo (RAC) y la empresa distribuidora de tu zona sabe que tu instalación eléctrica es legal; así, instalará un contador bidireccional para que tu comercializadora pague el excedente.

¿Por qué no puedes hacer esto por tu cuenta?

Aunque puedes instalar las placas solares por tu propia cuenta, un particular no tiene la capacidad legal para certificar su propia instalación, lo que impediría que la autoridad reconozca la existencia de tu instalación fotovoltaica. Un Certificado de Instalación Eléctrica (CIE) debe ser firmado por un instalador o por una empresa instaladora con autorización para ser validada por la Administración, ya lo sabes.

¿Por qué es importante legalizar una instalación fotovoltaica?

Legalizar instalación fotovoltaica es clave para aprovechar el beneficio por la energía producida que te sobra. Cuando tus placas solares producen más energía de la que tu domicilio consume en un momento determinado del día (por ejemplo, al mediodía si no hay nadie en casa) el excedente va a la red general.

Si tu instalación eléctrica está legalizada y cuenta con un contador bidireccional, ese dispositivo registra cada vatio inyectado de forma automática y oficial, y tu comercializadora restará el valor total de tu factura mensual. En cambio, si tu instalación fotovoltaica no está certificada, te conviertes en un donante involuntario; eso quiere decir que la red general recibe la energía y la compañía eléctrica la cobra, pero tú no recibes ni un euro de compensación por «no ser productor».

Además, una instalación de placas solares legalizada reduce el retorno de inversión entre 4 y 6 años, mientras que una clandestina puede alargarlo a 9 o a 10 años, ya que solo ahorras en las horas de consumo directo. Al final del día, sale más barato contratar servicios profesionales y hacer el proceso.

DATO: como productor registrado, puedes añadir una batería virtual a tu instalación eléctrica.

Actualmente, algunas comercializadoras ofrecen un servicio llamado Batería Virtual. Este dispositivo almacena la cantidad de energía generada por tus placas solares que no has podido compensar en la factura por un límite legal, importe que se descuenta de futuras facturas y puede llevarlas a casi 0 EUR al mes.

La cuestión es que, para tener acceso a este beneficio, debes estar registrado en el Registro Administrativo de Autoconsumo (RAC). De no ser así, estarías exento de una de las modalidades de ahorro más potentes en el mercado.

¿Cómo influye la legalización de las placas solares al momento de cobrar una póliza por daños?

Legalizar placas solares tiene un beneficio económico, pero no hablamos solo de lo que puedas generar con el excedente de energía.

Por ejemplo, si tienes una póliza de hogar contratada y ocurre un accidente que dañe tus electrodomésticos o cause daños estructurales al domicilio, la compañía te solicitará el Certificado de Instalación Eléctrica (CIE) sellado por la Consejería de Industria; en caso de que no lo poseas, la aseguradora podría argumentar que el daño fue provocado por una instalación eléctrica no autorizada y anular tu póliza, lo que significa que deberías asumir el costo total de las reparaciones.

Además, si una ráfaga de viento fuerte arranca un panel y causa daños al coche de un vecino o a un peatón, o un incendio causa daños a las viviendas vecinas, y tu instalación no está certificada, tu seguro de Responsabilidad Civil podría anularse, argumentando que no cuentas con la validación de la Consejería de Industria. En casos así, las cuantías son muy altas y tendrías que cubrirlas con tu patrimonio personal, lo que te pondría en un apuro; por eso, no pases esto por alto.

Como ves, legalizar tu instalación de placas solares es una inversión de tiempo y de dinero que te garantiza seguridad y rentabilidad. Si no lo haces, te arriesgas a una demanda que te cueste miles de euros y no disfrutas los descuentos en las facturas que consigues por el excedente de energía generada; por esa razón, te invitamos a contar con la asesoría de profesionales que te acompañen en el proceso.