¿Te imaginas someterte a ciertas modificaciones que te conviertan en una especie de superhumano? ¿O en un cíborg, tal vez? ¿Has considerado la posibilidad de que un grupo de ciudadanos esté investigando diferentes formas de aumentar nuestras propias capacidades biológicas? ¿Parece todo un despropósito? Pero la idea es desde ya una realidad, se conoce como biohacking, biología de garaje y hasta biología DIY (Do It Yourself Biology).

Se trata de una práctica totalmente novedosa, arriesgada y revolucionaria que tiene el propósito de presentar soluciones tecnológicas de bajo coste para crear una versión fácilmente distribuida de la biología. Esta tendencia surge a partir del transhumanismo, un movimiento cultural que parece sentar las bases de cómo será la humanidad en un futuro ¿lejano?

¿Quieres saber en qué consiste el biohacking? ¿Cuáles son los últimos avances? Te invitamos a leer este artículo de Futuro Eléctrico y a encontrar las respuestas a un tema tan polémico como este. ¡Sigue leyendo!

¿Qué es biohacking?

Ojo humano modificado por el biohacking

El significado de biohacking proviene de la unión de biología y hacking. Se trata de un movimiento que busca lograr mejoras físicas y psicológicas en los seres vivos. Dentro de sus principales objetivos se encuentra ampliar las capacidades limitativas de los humanos y, al mismo tiempo, que se expandan sus habilidades cognitivas.

El biohacking tiene la particularidad de que muchos de quienes la practican no poseen conocimientos académicos, sino que se basan en ideas empíricas. De allí que para algunos sea considerado como una práctica peligrosa. Asimismo, los avances usualmente son presentados en entornos totalmente diferentes a los convencionales. Nunca se ha visto una presentación de biohackers en universidades o empresas reconocidas de biotecnología.

El biohacking guarda estrecha relación con el transhumanismo (transformar la condición humana mediante el desarrollo y fabricación de tecnologías), el posthumanismo (cuando finalmente se logre trascender la humanidad) y los cíborgs (máquinas humanas con prótesis o implantes tecnológicos). En definitiva, el biohacking se podría considerar como una versión mucho más transgresora de lo que ya son los wearables ponibles y vestibles.

Por todos los riesgos que implica, el biohacking no está considerado como una ciencia, sino más bien como un estilo de vida. Es importante que los participantes estén conscientes de que cualquier error en sus experimentos puede costar, literalmente, la vida.

¿Cuál es el propósito del biohacking?

Mujer con mano robótica

El objetivo del biohacking o de la biología sintética es alcanzar un nuevo estado físico, mental y hasta emocional a través de la tecnología. Quienes defienden esta postura aseguran que la tecnología no es accesible para todos, sino que solo está disponible para una pequeña élite. Por eso los biohackers tienen el propósito de construir herramientas low cost; de manera que en el futuro todas las personas puedan estar haciendo uso de tecnologías que les permitan alcanzar un nivel superior.

Otro de los objetivos del biohacking es que los resultados de las investigaciones estén al alcance de cualquier persona. Así, alguien con un laboratorio apropiado puede replicar los experimentos.

Y aunque el propósito del biohacking puede parecer bastante humanista y desinteresado, ninguna de las conclusiones a las que han llegado los biohackers están reconocidas por asociaciones internacionales de ciencia o salud. Asimismo, queda un tema ético que pone en duda la meta final de los biohackers: ¿arriesgar la integridad humana es un buen precio a pagar?, ¿qué pasará con los errores que se puedan cometer durante el experimento y su repercusión en la salud de los participantes?

¿Qué son los biohackers? ¿Superhumanos o cíborgs?

Biohacker en garaje

¿Qué piensas cuando escuchas el término de biohackers? ¿En superhumano o en cíborg? Pues ¡nada de eso! Se conoce como biohackers a las personas que se dedican a lograr nuevas formas de tecnología para el biohacking. El nombre proviene de la filosofía hacker, ya que por medios poco tradicionales (no necesariamente ilegales) espían y obtienen información que posteriormente les sirve para modificar a seres vivos.

Los biohackers son los responsables de llevar a cabo cirugías complejas o investigaciones y preparan el terreno para presentar una tecnología capaz de modificar a los humanos. A pesar de toda la controversia que generan, en 2011 las redes de laboratorios de biología sintética de Europa y Estados Unidos crearon documentos para intentar establecer un código ético que regule sus actividades. Los biohackers más reconocidos se han apegado a esta norma.

¿Quién puede ser un biohacker? Todos, en teoría. El movimiento está encabezado por biólogos, científicos y doctores de profesión que se han salido de los métodos convencionales, así como de aficionados con conocimientos un poco más limitados, pero con una sorprendente capacidad imaginativa, inventiva y empírica.

¿Los biohackers pertenecen al movimiento grinder?

Erróneamente se le suele llamar como biohackers a quienes pertenecen al movimiento grinder, una nueva tendencia que pretende mejorar sus propios cuerpos con aparatos cibernéticos. Los grinders consideran que la ciencia debe estar al alcance de todos. Y leyéndolo así tiene cierto parecido con el biohacking, ¿correcto?

Pero el movimiento grinder es mucho más arriesgado, someten su cuerpo a modificaciones extremas en condiciones poco recomendadas. Los biohackers han expresado, en múltiples ocasiones, que una persona que esté en el movimiento grinder no puede ser parte del biohacking.

Orígenes del biohacking

Ingeniero probando exoesqueleto robótico | Biohacking

La historia del biohacking comienza en el año 2000, pero los experimentos mucho más demostrativos se presentaron en el año 2005. A partir de allí, la biología sintética empezó a ganar popularidad y fama a nivel internacional. Entre el año 2008 y 2010, el biohacking se desliga completamente del mundo académico y corporativo, pasando a ser una práctica al margen de lo convencional.

Se considera que existen biohackers en cerca de 21 países, pero este número podría ser mayor, ya que hay personas que intervienen su cuerpo, pero del que aún no se tienen registros.

El padre del biohacking es Dave Asprey, un multimillonario que quiere alcanzar la inmortalidad. Asprey, quien también es autor de libros de superación personal, se somete a una renovación de su cuerpo cada seis meses. Se inyecta células madre, extraídas de su médula ósea, por todo su cuerpo. Se da baños de luz infrarroja y se pone electrodos en la cabeza, nunca ha dicho por qué lo hace, pero se especula que es para mejorar su memoria. Hasta el momento Asprey ha gastado más de un millón de dólares y es el mayor seguidor de la biología sintética.

Por otro lado, la investigadora Meredith Patterson se conoce como la autora del «Manifiesto del biohacking» o «Manifiesto biopunk». Se trata de un discurso clave para este movimiento y que ha sido replicado por todos los biohackers del mundo. Muchos recogen las palabras de Patterson y las llevan como banderas para sustentar sus ideas.

Principales figuras del movimiento biohacking

Realidad virtual y mejora física de humanos

John Costik, creador de un método para medir la glucosa

Dentro de las principales figuras del movimiento biohacking se halla John Costik, quien diseñó un método para monitorizar la glucosa en sangre de su hijo enfermo de diabetes tipo 1. Él se inspiró en aparatos ya existentes, pero le agregó el hecho de que ahora lo puede hacer desde su teléfono.

Pero no se detuvo ahí, sino que consiguió que su móvil notificase los momentos en los que su hijo tenía poca glucosa en sangre. Por supuesto, Costik compartió sus datos y códigos con otros pacientes diabéticos. Posteriormente, Dana Lewis, quien estaba usando la tecnología de Costik, logró conectar la aplicación a su bomba de insulina para que funcionase automáticamente en respuesta a los niveles de glucosa en sangre.

Este aparato ahora no solo mide el nivel de glucosa en la sangre, sino que también determina su bomba de insulina para que funcionase automáticamente en respuesta a los niveles de glucosa en sangre. Una vez que se conoció la noticia, el biohacking tuvo mayor aceptación y Costik pasó a la historia.

Liviu Babitz, busca desarrollar nuevos sentidos humanos

Otro de los representantes del biohacking es Liviu Babitz. Tiene una idea bastante innovadora: hacer que los humanos tengan nuevos sentidos. Para él, el gusto, tacto, la vista, el olfato y el oído son insuficientes: quiere agregar el sentido de la orientación. Ya tiene un primer intento, una especie de sensor pegado a su pecho que emite una pequeña vibración cada vez que mira hacia el norte.

Liviu es el director ejecutivo de su propia empresa, CyborgNest, responsable del diseño del implante llamado North Sense (Sentido Norte). Este se adhiere a la piel con dos barras de titanio como si fuera un piercing. Además, viene incorporado con Bluetooth.

Gabriel Licina, visión nocturna

En el año 2015, Gabriel Licia se convirtió en tendencia, ya que desarrolló una visión nocturna sin lentes con un alcance de hasta un máximo de 50 metros. Estos biohackers del Science for the Masses (Ciencia para las masas), inyectaron cloro e6 (Ce6) en los ojos de Licia, haciendo que pudiera reconocer objetos en la oscuridad. A pesar de que no hay noticias de que este hito se haya logrado nuevamente, Licia aseguró que esperan que este experimento tenga aplicaciones militares.

Dr. Aubrey de Gray, fin del envejecimiento

El Dr. Aubrey de Gray autor de The Mitochondrial Free Radical Theory of Aging, es otro de los más grandes personajes del biohacking. Él ha asegurado que va a encontrar una forma de detener el envejecimiento. De hecho, ha logrado agrupar y clasificar en siete las causas que conducen al envejecimiento del cuerpo y a la muerte. Ahora, está trabajando en una forma de revertirlas.

Este científico, es bastante controversial, debido a que ha dado numerosas entrevistas y conferencias en todo el mundo. Sus indagaciones se pueden encontrar fácilmente en internet, algo que ha luchado para mantener de esta forma, siguiendo siempre la filosofía del biohacking.

Elon Musk, ¿participante del movimiento biohacking?

Elon Musk no está considerado como un biohacker propiamente. Su investigación, en realidad, es bastante corporativa y académica. Pero algunos aseguran que su empresa Neuralink, que busca potenciar las capacidades cognitivas humanas a través de la inteligencia artificial, bebe mucho del biohacking.

Laurent Simons, niño prodigio de 11 años

Simons es un niño genio de Bélgica que no solo es graduado en Física de la Universidad de Amberes, sino que se ha propuesto convertirse en biohacker. «Quiero poder reemplazar tantas partes del cuerpo como sea posible con partes mecánicas (…) Puedes verlo como un gran rompecabezas. La física cuántica, el estudio de las partículas más pequeñas, es la primera pieza», dijo en una entrevista para De Telegraaf. Desde entonces se esperan grandes cambios en el mundo del biohacking.

Ejemplos de biohacking

Cámara en los ojos con biohacking

Interfaz neuronal

La interfaz neuronal es uno de los ejemplos de biohacking más difundidos. Se trata de implantar electrodos en los nervios para obtener y generar estímulos en brazos o piernas prostéticas. En la actualidad, se hallan sensores que varían en términos de inmersión: no sumergidos, medio sumergidos y sensores sumergidos directamente en el cerebro.

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Control de ADN eléctrico

¿Te imaginas hacer el ADN bajo demanda? Quizás no estemos tan lejos de esta realidad. Evolutionary Solutions, una startup de Mountain View, asegura que ha desarrollado una tecnología que utiliza un campo eléctrico para controlar una proteína DNA, para asegurarse de que la secuencia de ADN producida está libre de errores. Lo mejor es que el proceso tomará solo un par de minutos.

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Implantes RFID y NFC

Estos implantes permiten intercambiar datos sin necesidad de introducir información manualmente. En países como Suecia tienen el propósito de sustituir por completo los pagos en efectivo por pago con tarjeta. Con menor frecuencia, este tipo de implante también se están llevando a cabo en Estados Unidos y Japón.

Se inserta en una zona con pocos puntos de sensibilidad y poca irrigación sanguínea. El problema es que no hay garantía de protección de datos y los datos almacenados pueden ser fácilmente robados.

Dedos magnéticos

Este es otro de los grandes ejemplos del biohacking y una de sus portadoras, Charlotte Dann, es una referencia. Este dispositivo tiene el poder percibir el espectro electromagnético, gracias a la integración de pequeños imanes en la yema de los dedos. En un vídeo de YouTube está documentado todo el proceso que realizó.

Cámaras en los ojos

Estas cámaras graban imágenes que pueden ser almacenadas gracias a un transmisor visual que está instalado dentro del dispositivo. Encaja perfecta en la cuenca del ojo. Ya existe una persona portando cámaras en los ojos: Rob Spence, quien perdió su ojo derecho cuando tenía nueve años.

Ventajas y desventajas del biohacking

Brazo mejorado por robótica

Ventajas

  • Tiene gran potencial que podría ser aprovechado para las mejoras de la tecnología actual, así como para presentar soluciones totalmente novedosas.
  • Puede ser útil para erradicar la aparición de enfermedades terminales.
  • El biohacking se presenta como una alternativa a los métodos tecnológicos y biológicos actuales.
  • No amerita una inversión económica alta. Los biohackers suelen ser bastante recursivos.

Desventajas

  • Al no estar regulado, el biohacking puede ser extremadamente peligroso para todos los participantes.
  • Hay muchísimas opiniones en contra, por lo que es difícil comercializar los aparatos diseñados por biohackers.
  • Tiene distintas problemáticas éticas y morales por resolver.
  • Los biohackers no poseen conocimientos sobre ciencias. Obtienen sus conocimientos a través del ensayo y error.
  • La biología sintética genera alarma, ya que podría desatar nuevos males en el mundo.

Palabras finales

El biohacking, en definitiva, es una forma de avanzar en la tecnología bastante controversial, con prácticas dudosas y muchos riesgos por delante. Su futuro es totalmente incierto y, aunque han levantado bastante polémica, aún no presentan una solución definitiva para la mejora humana. ¿Crees que los biohackers serán reconocidos como científicos en el futuro? ¡Déjanos un comentario!

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