Relojes smarts, gafas inteligentes o pulseras que miden tus signos vitales son algunos de los wearables que vemos comúnmente y que demuestran un hecho inequívoco: la tecnología busca cada día fusionarse con el cuerpo humano. Y todo parece indicar que el siguiente paso será la implementación de microchips en humanos. En algunos países este proceso empieza a verse —con algo de timidez— como una realidad.

¿Pero cuáles son los factores que han llevado a la tecnología subcutánea a convertirse en una especie de tendencia? ¿Por qué varias empresas ya han dicho que esperan lanzar en las próximas décadas chips implantables en humanos? ¿Traerá beneficios o consecuencias negativas en el largo plazo? Anímate a leer este artículo de Futuro Eléctrico y conoce todos los pormenores en torno a este tema que está en la palestra.

¿Qué son los microchips en humanos?

Microchips en humanos

Los microchips en humanos se definen como una pequeña pieza del tamaño de un grano de arroz que se inserta por debajo de la piel de las personas. Para que funcionen correctamente se necesita emplear una vía de comunicación NFC (Near Field Communication). Los microchips en humanos también son denominados como implantes NFC, que vienen siendo una evolución de la tecnología RFID que se usaba para implantar chips a las mascotas.

Estos microchips subcutáneos consisten, en su mayoría, en una cápsula de cristal hecha de borosilicato, de 16 mm de largo y 2 mm de ancho, dentro de la cual hay una bobina de cobre. Su instalación es indolora y cualquier persona que lo desee puede hacer uso de estos implantes NFC. Se ubican en la última de las tres capas que tiene la piel y se opta por la zona entre los dedos índice y pulgar, aunque el brazo también es considerado como un sitio elegible.

En un principio, los microchips implantables estaban asociados a la biología de garaje o biohacking, donde personas intervienen bajo su propio riesgo su cuerpo en busca de la evolución de la Humanidad. Sin embargo, progresivamente los microchips en humanos fueron ganando terreno hasta que en países como Suecia lograron reunir más de 4000 usuarios.

Ahora, este campo tiene investigaciones científicas y se busca que muchos chips con distintas finalidades sean comercializados a gran escala. A pesar de que puede parecer una idea sacada de la ciencia ficción, estos microchips implantados tienen pocas repercusiones en la salud de las personas, pero es ilegal en la mayoría de los países. O, al menos, es un procedimiento que carece de legislación.

¿Para qué sirve un microchip en humanos?

Estos chips en humanos tienen varios usos. Principalmente, sirven para realizar tareas sencillas como encender tu teléfono inteligente, abrir tu correo o almacenar fotos y vídeos. Los defensores de los microchips en humanos están conscientes de que estas acciones las puede realizar cualquier smartphone promedio, pero argumentan que al tenerlo en tu piel las probabilidades de que esta información se pierda o se dañe son bastante bajas.

Entonces, los microchips en humanos son perfectos para tener datos de interés al alcance en todo momento. Por eso cada vez con mayor frecuencia se empiezan a utilizar para almacenar información privada o como código de identificación. Existen chips implantables que contienen información exacta de su portador, por ejemplo, historial médico, antecedentes penales, información académica, perfiles de redes sociales o datos de identificación personal.

Los chips en humanos también se posicionan como una alternativa para eliminar el pago mediante canales físicos. De esta manera, en Suecia algunas personas ya están empleando los implantes NFC para hacer sus compras en tiendas físicas. Sin embargo, esta empleabilidad tiene muchos retos por delante.

Por otro lado, servirán para sustituir las tarjetas de transportes e, incluso, los boletos de avión pueden llevarse debajo de la piel. Al respecto, la compañía de ferrocarriles suecos, SJ, ofreció a sus usuarios la posibilidad de leer mediante NFC su identificación de usuario. Esta empresa reportó que cerca de 3 000 personas se sumaron a esta forma de llevar sus tarjetas de transportes, no obstante, ya este servicio no está disponible.

Un microchip en humano es una tecnología que permitirá abrir y cerrar puertas, siempre y cuando te encuentres a una distancia prudente y cuentes con los accesos correctos. Empresas como Samsung ya venden cerraduras electrónicas que funcionan con este tipo de chip para personas.

¿Quién inventó el microchip para humanos?

Implantes NFC

Jowan Österlund, fundador de la empresa Biohax, se considera como el pionero de los microchips en humanos. Él logró en el 2015 que un microchip fuese programado para que cuando se acercase a su móvil, llamase a su mujer. Para la época, todo este representó un boom e inmediatamente ganó adeptos. No obstante, existe la posibilidad de que el uso de microchips subcutáneos se haya realizado desde años anteriores, sobre todo, con la consolidación del movimiento grinder o del biohacking.

Suecia es el país que acogió con mayor intensidad los implantes NFC, pero desde el 2015 a la fecha se ha tenido reportes de que se emplean en Estados Unidos, Noruega, Nueva Zelanda y Japón. Es importante mencionar que el desarrollo y la evolución de los chips implantables se ha dado de una manera mucho más lenta de la esperada.

Ahora bien, la empresa que utilizó estos microchips subcutáneos por primera vez fue Epicenter. Ellos les dieron la posibilidad a sus trabajadores de implantarse estos chips para fichar en los controles de acceso, usar la impresora o comprar en las máquinas de vending de la oficina.

Cómo funcionan los microchips subcutáneos en humanos

Tecnología QR en Microchips en humanos

Los microchips en humanos emplean el mismo protocolo que usan las actuales tarjetas de crédito contactless o las tarjetas de transportes del momento: Near Field Communication. Esto quiere decir que cumplen con su función programada si están a 4 o 6 cincos centímetros de un lector por un tiempo aproximado de cinco segundos. Estos chips se consideran pasivos porque solo se activan con la cercanía a un NFC.

Asimismo, se alimentan a través de radiofrecuencia, por lo que no necesitan tener una batería. De momento, tienen una capacidad de almacenamiento de 1 y 2 Kb, pero se espera que en los próximos tiempos puedan tener una memoria superior a 1 Gb. El funcionamiento de los microchips en humanos no se ve comprometido, debido a que no están en contacto con el riego sanguíneo profundo.

Además, están elaborados con material biocompatible, de forma que no ponga en riesgo la seguridad de sus portadores. Erróneamente, se cree que para que su funcionamiento sea óptimo se tienen que implantar en el cerebro, pero nunca se ha llevado a cabo este procedimiento y su uso en manos o brazos no interfiere en su funcionalidad.

Estos chips tienen una vida útil aproximada de entre 5 y 10 años, y tienen un costo de 200 dólares, en promedio. Todos vienen incorporados con una opción de lectura-escritura. Del mismo modo, la memoria del chip se puede dividir en una parte pública y otra protegida por contraseña.

Ventajas y desventajas de los microchips en humanos

Implantes NFC

Beneficios de los chips en humanos

  • Los chips en humanos son versátiles. Esto quiere decir que pueden ser empleados para distintos fines según las necesidades de la persona interesada en llevarlos consigo.
  • Tiene una aplicación médica, lo que puede agilizar el proceso en caso de accidentes o presentar enfermedades graves. Una persona con uno de los implantes NFC puede hacer que su historia clínica sea escaneada en cuestión de segundos.
  • Su adopción a gran escala ampliará de manera sustancial el concepto del Internet de las cosas o IoT. Esto quiere decir que pronto el mundo que nos rodea estará totalmente conectado.
  • A pesar de que tiene ciertos riesgos y detractores, los chips implantables han tenido buena acogida. Los expertos aseguran que para finales de 2025 habrá cerca de 75 millones de usuarios en todo el mundo utilizándolos.
  • Su aceptación puede significar ver la tecnología como un medio para mejorar la calidad de vida.
  • Contribuirá al crecimiento de una sociedad postindustrial. Al mismo tiempo que madurará digitalmente y en cuanto a la tecnología.
  • Los microchips en humanos podrían aumentar la creación de nuevos puestos de empleos para el futuro del trabajo.
  • No emiten ningún tipo de radiación, a diferencia de los objetos tecnológicos actuales.

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Peligros de los microchips en humanos

  • Podría ser fácilmente hackeada: Es el principal miedo con el uso de la tecnología subcutánea. Representa un peligro para la seguridad y privacidad. Las empresas como Biohax señalan que no compartirán los datos recopilados con terceros, pero no existen garantías de que esto realmente suceda.
  • Podría ser infectado con softwares maliciosos: Otro de los peligros de los microchips en humanos es que este. Se trata de tecnología: siempre existe la posibilidad de que un virus informático lo ataque, borrando toda la información que contienen o con acciones mucho más peligrosas.
  • Los chips no se pueden rastrear. Sin embargo, hay la creencia de que serán empleados para vigilar a los empleados en los sitios de trabajo o para invadir la privacidad y cortar las libertades individuales.
  • La tecnología de implante no se puede retirar fácilmente. También se podría crear una relación de dependencia con su portador, llegando a afectar a nivel psicológico si por algún motivo no funciona correctamente.
  • Se estudia si el microcircuito del cuerpo puede transmitir frecuencias dañinas para el cuerpo. Aunque no se ha comprobado, en la actualidad se está investigando.

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Retos de la tecnología subcutánea

Tecnología NFC

Uno de los principales retos de los microchips subcutáneos nos plantea la siguiente pregunta: ¿el mundo está preparado para su llegada? Recientemente, la mayoría de la población ha tenido consciencia de cómo el big data, el internet de las cosas y hasta el contenido que se comparte en redes sociales puede tener un impacto negativo en la vida diaria. Entonces, ¿la Humanidad tomará conciencia de que los microchips implantables podrían ser vulnerados?

De igual forma, debe afrontar los posibles retos y amenazas que surjan de su uso continuado, en tanto que los implantes NFC son una manera de interactuar con la tecnología mucho más cercana. Es decir, esta tecnología va a tener una cercanía mucho más íntima con los seres humanos.

Ahora bien, el eslabón más débil son los sensores. A medida en que se desarrollen, lo más probable es que ya no solo estén instalados en manos y brazos, sino que formarán parte del corazón o del cerebro mismo. Pero ¿qué pasa si el organismo rechaza estos chips? Es una posibilidad existente, aun cuando sus materiales sean compatibles biológicamente.

Asimismo, los expertos en ciberseguridad señalan que con la llegada de la tecnología subcutánea se debe trabajar en mejores formas de cifrado de la información. Es posible que los métodos actuales queden obsoletos y la nueva generación de cifrados, como la criptografía poscuántica, aún tiene mucho camino por recorrer.

Finalmente, otro de los retos que supondrían los chips en humanos es que el mundo de las ventas, tanto mayoristas como minoristas, sufrirá un cambio, quizás brusco. La posibilidad de reemplazar sistemas de identificación en tiendas, oficinas, aeropuertos, hospitales, abrirá una ventana novedosa a cómo será el proceso de compra-venta.

Empresas e investigadores que trabajan en microchips para humanos

Investigaciones para microchips en humanos

Neuralink de Elon Musk

Una de las empresas más visionarias que se encuentran trabajando en los microchips implantables es Neuralink del controvertido futurista Elon Musk, o el Iron Man de nuestra era, como también se le conoce. El objetivo del Neuralink es ayudar a los humanos a superar algunas limitaciones físicas a través del desarrollo de interfaces cerebro-computador.

De esta manera, con Neuralink se busca que la Humanidad pueda seguir los avances de la inteligencia artificial y pase a formar parte de nuestro día a día de una manera sencilla. Este dispositivo va en la línea del transhumanismo y se implantaría en el cerebro sin dolor.

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Chip de la Universidad de Columbia

Investigadores de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de Columbia han logrado el desarrollo del microchip para humanos más pequeño del mundo. Posee un volumen de solo 0,1 mm3, comparable al de un ácaro de polvo. Los resultados de esta indagación fueron publicados en Science Advances y es el inicio de un camino donde los microchips puedan inyectarse en el cuerpo mediante una aguja hipodérmica.

Este dispositivo implantable se puede observar de una mejor manera mediante un microscopio. Tendrá la función principal de controlar los procesos corporales mediante ultrasonidos, sin embargo, los investigadores afirman que también podrían tener uso para el tratamiento de enfermedades. Asimismo, servirían para mejorar la función de los órganos y medir tu nivel de glucosa o el estado de tu respiración.

Microchip para detectar la COVID-19

Científicos del Pentágono han creado un microchip que puede detectar la presencia de la COVID-19 antes de que aparezcan los síntomas. Este dispositivo dará un resultado en menos de cinco minutos. Se trata de uno de los microchips en humanos que también podrían ayudar al crecimiento del área de la salud.

Sin embargo, estos investigadores no quieren quedarse solo allí, sino que esperan que pueda combatir la enfermedad en el momento en el que se detecta. Este es posiblemente uno de los chips en humanos más polémicos, porque existen teorías conspirativas en torno al tema. De lograr sortear estos obstáculos, este chip se insertará debajo de la piel.

Neuroprótesis de Synchron

Synchronl, una empresa biotecnológica de los Estados Unidos, empezará las pruebas en humanos de su chip, que se introduce en el cerebro a través de los vasos sanguíneos para alojarse en la parte superior de la cabeza. Este chip tiene dos objetivos: ayudar a pacientes con parálisis severas y controlar diversos dispositivos electrónicos de manera inalámbrica.

Se trataría de una de las primeras empresas que probará los efectos de los microchips en humanos, incluso por delante de Neuralink. Synchron, hace poco, recibió la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) para experimentar de esta manera. Este procedimiento será poco invasivo, sin necesidad de asistencia robótica y necesitará un lapso de dos horas para llevarse a cabo.

Implantes NFC con grafeno de Inbrain

Inbrain, una startup española, también podría adelantarse a Musk. Durante un trayecto de 8 años han llevado una investigación para patentar su implante de grafeno. De demostrarse su efectividad, se abriría una nueva posibilidad de tratamientos terapéuticos para trastornos cerebrales, como la epilepsia.

Asimismo, permitirá analizar continuamente la actividad cerebral del paciente mediante una plataforma de procesamiento de datos impulsada por inteligencia artificial. Inbrain espera implantar el primer chip en humanos de grafeno este año, de hecho, recientemente obtuvieron un financiamiento de 17 millones de dólares.

Los investigadores mantienen la expectativa de que con esta tecnología subcutánea de Inbrain se generen enormes volúmenes de datos de señales cerebrales. Sin embargo, para su correcto funcionamiento apuestan porque la computación cuántica sea una realidad.

Chip subcutáneo del Departamento de Defensa de Estados Unidos

Científicos del Departamento de Defensa de Estados Unidos adscritos a la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados presentaron el microchip implantable NTRAIN (Normalizando el Tiempo de Ritmos Entre Redes Internas de Relojes Circadianos). Este dispositivo será el encargado de disminuir los síntomas de jetlag. Ese sentimiento que se puede experimentar cuando se aterriza en otra zona horaria tras sobrevolar por varias horas.

Este es uno de los primeros microchips en humanos que inyectará químicos al cuerpo en intervalos adecuados de los ritmos circadianos. De igual forma, permitirá conocer mejor el funcionamiento de los relojes internos de las personas. Este chip subcutáneo también se conectará con tu teléfono móvil mediante una aplicación.

Empresas que comercializan microchips en humanos

La estadounidense Dangerous Things, la alemana I Am Robot  y la británica Bioteq son las tres empresas que ya empiezan a vender microchips para humanos alrededor del mundo. De momento, el funcionamiento de los mismos es bastante básico.

Estas empresas tienen en común que admiten que sus productos no están certificados oficialmente para el uso en el cuerpo humano. Estos implantes NFC tienen una garantía de 10 años y su precio va desde los 80 euros hasta los 280 euros. La diferencia de precio radica en que las opciones más costosas dan la posibilidad de que un médico te instale el microchip.

Ejemplos de microchips en humanos

Humanos con tecnología subcutánea

Joven es pionero en España al utilizar microchip subcutáneo

Pau Adelantado es uno de los primeros jóvenes que se atrevió a instalarse uno de los chip implantables. Asegura que este procedimiento es totalmente seguro, pero recomienda hacerlo en un sitio bien esterilizado, como un estudio de tatuajes. Su microchip se activa cuando acerca su mano izquierda a su smartphone.

También entre su pulgar y el dedo índice se emite una luz LED naranja que le indica que ya está conectado correctamente. Adelantado espera que pronto pueda tener nuevas herramientas para su vida cotidiana a través del microchip, señala que hará experimentos de uso y prototipado.

Los microchips en humanos llegan a Colombia

Ouali Benmeziane, fundador del evento Web Congress, es la primera persona en Colombia que prestó su cuerpo (en el 2019) para implantarse uno de los microchips en humanos de la empresa ecuatoriana iLemental. Esta tecnología subcutánea es compatible con el organismo, debido a que está elaborado en vidrio biocompatible Schott 8625. Permite que su portador pueda tener en el cuerpo un wallet para criptomonedas, almacenar cualquier tipo de datos y, en el futuro, será útil para realizar pago de compras.

Alexandr Vólchek posee cinco microchips en su cuerpo

El ginecólogo Alexandr Vólchek es la persona que hasta la fecha tiene en su cuerpo el mayor número de microchips subcutáneos. En total, tiene cinco de estos dispositivos. Este hombre de 40 años afirma que busca hacerse la vida más fácil. Posee dos microchips implantados en la mano derecha y tres en la izquierda.

¿Qué logra con cada uno de ellos? Fácil, abrir puertas que usen llaves electrónicas en su sitio de trabajo, usar su tarjeta de crédito, pagar fácilmente sin contacto, tener acceso a los teleféricos de una estación de esquí, además cuenta con tarjetas de identificación. Este médico se los insertó él mismo con la ayuda de una jeringa. Asimismo, indicó que su esposa también se ha atrevido a llevar esta tecnología.

Palabras finales

La tecnología subcutánea no es algo que debería asustarnos, al final de cuentas la Humanidad está en la búsqueda de formas de alargar la vida, con experimentos como la criogenización o la lucha contra el envejecimiento, por ejemplo. Sin embargo, vale la pena preguntar si serías capaz de llevar uno de estos implantes NFC. ¡Déjanos un comentario!

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